Sabemos lo que significa. Aparece un peritaje psicológico que parece cerrar el caso, la audiencia tiene fecha y usted siente que no hay nada que hacer. Pero un peritaje es una prueba técnica, y como toda prueba técnica, se puede examinar: cómo se hizo, qué métodos usó, si sus conclusiones realmente se sostienen.
Ese examen no lo hace cualquiera. Lo hace un perito psicólogo forense, con la misma formación de quien firmó el informe, capaz de mostrar dónde el trabajo es sólido y dónde no. Eso es exactamente lo que hacemos.